viernes, 10 de enero de 2014

TIPOS DE TELEVISIÓN ALTERNATIVA: HEGEMONÍA, ESTATAL, REGIONAL, LOCAL, RESTRINGIDA Y POR CABLE.


TIPOS DE TELEVISIÓN ALTERNATIVA: 

Hegemonía.

Hegemonía se entiende como sistema mediático aquel integrado por: la televisión, la prensa escrita y las emisoras de radio; la publicidad, el cine, las industrias musical, editorial y videográfica, los medios basados en conexión vía web (entre los cuales cabe integrar las crecientes variantes de telefonía móvil).
Se encarga de difundir informaciones que satisfacen la curiosidad y permiten a los ciudadanos una percepción del mundo; contribuir a una cohesión social basada en el consenso establecido por la información que difunden y las interpretaciones básicas de la misma; proporcionar compañía, entretenimiento y diversión; satisfacer demandas culturales y de conocimiento inactual;
Legitimiza los subsistemas económico, político y cultural con la difusión de normas, valores, opiniones y actitudes sociales; fomentar el consumo y actuar como factores de desarrollo económico; simbolizar, con su presencia continua, la permanencia tranquilizadora del mundo cotidiano y, así, contribuir al refuerzo de la identidad social.
En el marco de tal sistema mediático la televisión ostenta una evidente hegemonía por la audiencia masiva, por el tiempo dedicado a su consumo y, sobre todo, por las funciones que ejerce, mucho más variadas que el resto de los medios (…) también detenta un liderazgo en el uso del tiempo libre, dado el masivo equipamiento de los hogares y la centralidad adquirida en los hábitos domésticos.
Caracteriza el tipo de comunicación que ejerce la televisión como una polidiscursividad que implica: Cotidianización del espectáculo. La realidad queda transformada en un gran espectáculo destinado a seducir a la audiencia Fragmentación. Para fidelizar a la audiencia se hace de toda programación un discurso fragmentario de permanente promesa (…), con lo cual se promueve la atención hipnótica del espectador fiel.





Televisión Estatal, Regional, Local, Restringida

En 1972 inicia la televisión estatal con un proyecto amplio y de alcance nacional al adquirir Somex el 100% de las acciones de Corporación Mexicana de Radio y Televisión, concesionaria desde 1968 del canal 13. A partir de entonces, la empresa estatal padeció todo tipo de modificaciones en sus contenidos, orientación, estructura, funciones, directivos, etc. que desembocaron en diversas reestructuraciones.
Después de los aciagos años de LopezPortillismo, la paraestatal se encontró en una situación francamente desastrosa, caracterizada por el caos administrativo, la carencia de un proyecto definido, el ir y venir de directores, la corrupción y luchas internas, protagonizadas por los diversos grupos que ahí se desempeñan. La administración de la empresa se "consultaba" inclusive con los espíritus, tal como lo señaló Emma Godoy, íntima amiga de Margarita López Portillo, directora de Radio, Televisión y Cinematografía de la Secretaría de Gobernación, quien señaló: "como no, si todo lo quería consultar ella en sus sesiones de los sábados. Que tenía un problema personal o social o un problema de la Nación, pues lo consultaba en esas sesiones donde los extraterrestres, si los extraterrestres! daban soluciones".
En 1983 inicia una nueva etapa para la televisión estatal, se plantea organizar y modernizar todas las Redes de Televisión Pública. Es así que el 25 de marzo de 1983 se publica en el Diario Oficial la creación del Instituto Mexicano de Televisión (IMT) cuyo objetivo sería operar, de manera integrada las estaciones de televisión, unidades de producción, repetidores y redes de televisión pertenecientes al Estado: Corporación Mexicana de Radio y Televisión S.A., Televisión de la República Mexicana, Canal ( de Monterrey, Productora Nacional de Radio y Televisión, Tele productora del Distrito Federal, Canal 2 de Chihuahua y Canal 11 de Ciudad Juárez.
El IMT dio origen al Sistema Estatal de Televisión denominado Imevisión que se integraría por Canal 13 y un par de nuevos permisos: Canal 7 y Canal 22.
Para entonces se pretendía que con Canal 7, la Televisión Estatal diversificara sus fuentes de financiamiento y que su operación no se sufragará únicamente con fondos públicos, que para 1985 ascendían a 6,951 millones de pesos. La meta era que para 1987, la televisión estatal fuera autosuficiente.
Pero para 1987 las cosas no habían mejorado por lo que el gobierno federal y el IMT firmaron un Convenio para el cambio estructural y rehabilitación financiera, donde el Instituto se comprometía a saneas sus finanzas y lograr en 1989 la autonomía financiera y para ello era necesario adaptar su programación a las necesidades de los anunciantes.
Este convenio de rehabilitación financiera supuso que el gobierno federal asumiera para de los pasivos, a cambio de compromisos en materia de producción y productividad.
Otras empresas estatales involucradas en este proceso de rehabilitación fueron: Ferrocarriles Nacionales de México, Comisión Federal de Electricidad, Siderúrgica Mexicana, Conasupo, Alimentos Balanceados Mexicanos, Productos Pesqueros Mexicanos, Fábricas de Papel Tuxtepc, Mexicana de Papel Periódico, Turborreactores de México, Macocozac y Fertimex.





La privatización de la televisión Estatal.

La televisión Estatal "no busca competir con Televisa, el nuevo canal (se refería al 7) no pretende competir con Televisa y tendrá como línea de acción el nacionalismo revolucionario, principio de la economía mixta que rige en el país" afirmó Pablo Marentes, director de Imevisión el día que se presentó al sistema televisivo estatal agregó "la televisión estatal quedó completamente reestructurada, al crearse... Imevisión".
Efectivamente la televisión pública nunca entró en competencia con el monopolio privado de la televisión, fueron tantos los proyectos, tantos los directores, tal la corrupción, la desorganización y la falta de voluntad política que el proyecto de la televisión estatal mexicana nunca cristalizó y si contribuyó con ello al fortalecimiento de su aparente competidor, pues se veía en la ineficiencia gubernamental una buena justificación para la existencia de la libre empresa que no experimenta con los dineros públicos, sino que arriesga lo que tanto esfuerzo han juntado.
Aparte, con tanto cambio que publico se podía generar, si cuando se empezaba a aficionar a la alternativa, se daban las sustituciones, que en muchos casos eran con personal proveniente de la mismísima Televisa.
Jorge Saldaña, uno de los "free lancers" corrido, afirmaba: "he tenido el placer de servir a 16 directores en Canal 13 y no creo que este medio se encuentre en una situación lamentable... preciso que este canal ha sido boicoteado, zancadillado y que algunas veces se le ha quitado la esencia de lo que debería ser, al grado que ocasionalmente, se han tomado medidas que benefician a nuestros competidores e inclusive para nulificar núcleos de auditorio".




LA TELEVISIÓN POR CABLE DE PAGO
La televisión por cable de pago (Pay TV) es una televisión individual discrecional contra el pago de una cuota especial. En la televisión de pago el usuario se conecta a un programa emitido cíclicamente en cualquier momento deseado, o bien recibe (por solicitarlo a través del canal de retorno y contra el pago de una cuota) un programa especial, propio, introducido para él, o bien se abona durante un tiempo determinado para recibir ciertos programas (televisión de abono).
La facturación del programa se realiza o bien de acuerdo con la duración del uso o bien según los films recibidos por separado. Normalmente en la televisión de pago se emiten films de entretenimiento y raramente programas especiales formativos. En Estados Unidos y en Japón se da una fuerte demanda de este medio, explicable por los motivos siguientes:

En relación con la asistencia al cine de toda una familia, la televisión de pago sale más a cuenta; los largometrajes exhibidos en ella son de actualidad; se da la circunstancia de que los films no se interrumpen con propaganda, en contra posición a la televisión pública. El costo de un film en la televisión de pago norteamericana está, en promedio, a igual nivel que el de una entrada de cine, con lo que se logra un ahorro considerable cuando en una casa se reúnen varios telespectadores para disfrutar del largometraje de pago. Por lo demás el espectador dispone de la ventaja de poder probar durante unos minutos la proyección del film en forma gratuita (para ver si le gusta) antes de que se ponga en marcha el contador de tarifa.
Dentro de los resultados obtenidos en los proyectos de televisión por cable cabe señalar el amplio surtido de medios y, sobre todo, una gran variedad de programas televisados, se ha detectado un interés pronunciado por canales complementarios en los que se suministre programas de información y de entretenimiento.
La evolución de la televisión por cable puede caracterizarse por cuatro conceptos: internacionalización, localización, privatización y especialización, mediante los cuales el ciudadano manifiesta un interés especial por las informaciones relativas a su medio ambiente natural, por un buen entretenimiento y por las informaciones generales que él puede convertir rápidamente en provechos personales. Para este tipo de programas el usuario está dispuesto a correr, en parte, con los gastos financieros aunque sean algo más elevados.
Los medios que pueden disfrutarse de forma sincronizada con otras ocupaciones satisfacen al ciudadano en sus deseos de una utilización óptima de su tiempo de trabajo y de su tiempo de descanso.


   



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